domingo, febrero 19

El vacío de tus ojos

Nunca lo pensé. Nunca pensé que después de tanto hacernos bien, hoy no nos miraríamos a la cara. Nunca pensé que por un error (o dos, o tres) hoy no nos saludaríamos con un abrazo y un "te extrañé". Nunca pensé que después de tantos secretos, tantas confesiones, algunas felices y otras no tanto, hoy tardarías tanto en decirme que hace rato, para vos, soy sólo alguien que solías conocer. Nunca pensé que después de tantas mañanas en un banco al rayito del sol, hoy no nos animaríamos siquiera a estar en el mismo ambiente.
Nunca lo pensé, porque nunca tuve que pensar (ni siquiera imaginar) una vida sin vos.
Pero hoy pasó lo que más temía: que no pasara nada. Hoy no hubo nada. Nada entre nuestras miradas, excepto silencio.
Por eso hoy no quiero pensar. No quiero pensarte. No quiero pensarte porque pensarte y no tenerte me parte el alma en millones de pedazos, para después pisarlos y tirarlos al vacío.

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