domingo, julio 19

Winter has come

Estuve a punto de no escribir porque pensé que a nadie le interesaría leer sobre mis monótonas vacaciones. Pero la realidad es que todas las vidas son monótonas si vamos al caso. La aparición de redes sociales como Instagram nos hace pensar que la vida de los demás es super copada, y también nos da la posibilidad de compartir cachitos de nuestra vida que nosotros creemos que podrían parecerle copados a alguien. Y no hay nada de malo en eso. De hecho, creo que hasta hay algo artístico en todo el proceso de editar una foto como nos gusta, por más que sólo le pongas un filtro predeterminado y no seas un master del photoshop; entra en juego algo visual que está muy bueno. Nunca lo demerecería porque yo misma lo hago. Sin embargo, es cierto que algunas veces (no todo el tiempo, pero muchas veces) queremos parecer interesantes.

La cosa es que, ni bien ese pensamineto cruzó mi cabeza, dije "qué pelotuda; ¿por qué me estoy preguntando qué es lo que los demás van a pensar de mi vida? Yo escribo lo que se me canta". Aparte, convengamos que no me lee ni el gato, no sé quién me creo. Así que, sin más preámbulos, les dejo un update de estas últimas dos semanas.

Si mal no recuerdo, mi última entrada fue el domingo 5 de julio. Una entrada que en realidad no fue una entrada porque sólo transcribí partes de un ensayo que me gusta (si todavía no lo leyeron, háganlo porque lo terminás de leer sintiéndote una persona diferente). Pero bueno, la cosa es que al día siguiente rendí el último examen de Gramática Inglesa II: oral, y encima determinaba si promocionaba o no la materia. Bueno, ladies and gentlemen, les cuento que no sólo promocioné, sino que me saqué un 10. Mi primer 10. Finalmente me fue 9 a la libreta, promediando las tres notas. I couldn't be happier.

Lamentablemente, a este le siguió otro acontencimiento facultativo que no fue tan bueno. Resulta que ese miércoles (8 de julio) rendí el parcial de Técnicas de Expresión en Castellano. Esos dos días que había tenido para estudiar no me habían servido de nada. Caí al parcial por obligación de mis amigos básicamente. Y, como era de esperarse, respondí tres puntos de los siete que componían el examen. Mi plan era ir al recuperatorio, que es después de las vacaciones, y sacarme un 6 (nota que necesito para promocionarla). Sin embargo, asombrosamente, la profesora me mandó la nota por mail y me saqué un 4. No entiendo qué carajo pasó, y me pone de muy mal humor esta situación. Ustedes dirán: "bueno, pero aprobaste". Sí, aprobé, pero un 4 significa que no puedo ir a recuperatorio. Y, por consiguiente, si quiero promocionarla, tengo que sacarme un 8 en el próximo examen. ¿Entienden mi preocupación? Aparte hablemos de que odio los cuatros. No desmerezco en ninguna forma a la gente que se saca cuatros, pero a mí no me gustan.

Una amiga de mamá que trabaja en la facu me dijo que intente mandarle un mail a mi profesora para preguntarle si me deja rendir el recuperatorio igual, a pesar de haber aprobado. El tema es que también estoy preparando un final para después de las vacaciones. Un final de mierda de una materia de mierda. No sé qué voy hacer. Pero bueno, ya me cansé de hablar de la facultad; me siento una vieja quejándome por todo. Demos vuelta la página.

El viernes 10 cursé fonética de 8 a 10. A la salida, iba arrastrando los pies hacia la parada del micro cuando me percaté de que estaba de vacaciones. ¡Finalmente estaba de vacaciones! Después de seis meses de puro estudio podía dormir, mirar películas, series, jugar al candy, juntarme con amigos...b o l u d e a r. Y eso fue exactamente lo que hice esta semana. Tuve un cumple en el que vi a todo mi grupo de amigos de la secundaria. Le siguió una juntada con otro grupito, y un par de días después fui a la casa de otra amiga. Mañana vuelvo a juntarme por el día del amigo, así que tengo que levantarme temprano para ir a comprar regalitos. Es tan lindo volver a verlos a todos.

Con respecto a mi situación psicológica-emocional o como quieran llamarla, tuve un par de altibajos no muy graves, pero altibajos al fin. No sé, mi autoestima está bastante descontrolada últimamente: le encanta ir de arriba a abajo sin motivo aparente. Un día me siento bien, me siento linda, y al otro día me gustaría pesar diez kilos menos de manera tan desesperada. Hace dos días fue el cumple de mamá, y obviamente decidí relajar un poco con el tema de la dieta y disfrutar de la comida. Pero la maldita culpa sigue carcomiendome hasta ahora. Para colmo, después de los cumpleaños familiares, siempre quedan sobras, lo cual dificulta en un cien por ciento mi intento de comer saludablemente. Tuve dos semanas perfectas, en las que pude cuidarme sin ningún tipo de desliz. Se ve que estaba desesperada porque sabía que había aumentando un poco de peso. Pude bajar todo lo que había ganado, y sin embargo, ahora vuelvo a caer. Y me enoja como ni les cuento. Todo este tema de la dieta, de la comida, es algo que vengo arrastrando desde los ocho años. Y el saber que voy a cargar con esto el resto de mi vida me da muchísimo miedo. Me asusta perder el control, en todos los aspectos de mi vida.

Ojalá pudiera comer a la perfección. Ojalá pudiera desactivar eso que se activa en mi mente cuando me agarra la ansiedad. Ojalá pudiera perdonarme con más facilidad, sin castigarme como si hubiera matado a alguien. Pero bueno, no soy perfecta lamentablemente. Sólo me queda no bajar los brazos y volver a encarrilarme como puedo.

Así concluye esta actualización. Resumiendo: la vida me sonríe, pero yo sigo preocupandome por cosas que, después de todo, tienen solución. Quiero disfrutar al cien por ciento, no al ochenta. A ver si me pongo las pilas...

PD: ¡¡¡¡¡¡¡salió el nuevo tema de Lana!!!!!!!!! Die with me: https://www.youtube.com/watch?v=oPU8XJcA__k

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