miércoles, febrero 25

Comfort zone

Una vez más, me tomo un descanso del estudio para hablar un poco sobre cómo viene la mano con esto que llamamos vida.

Primero, una breve actualización de la facultad: ¡Rendí la parte escrita del final de Gramática! Ni bien salí, estaba recontra decepcionada porque sabía que un punto lo había hecho mal. Pero una vez que logré salir del ciclo de "me fue mal", me acordé de que con el resto de los ejercicios no había tenido problema. Un punto no debería afectarme mucho la nota. Ruego que lo demás esté bien, eso sí. Aunque aprobar, me parece que voy a aprobar.
Lo difícil es el oral, este viernes. Estoy estudiando como una sacada sin ver la luz del día. Bueno, tampoco para tanto, saben que me encanta exagerar. Igual es verdad que no veo la luz del día: me la paso adentro de mi cuarto, o bien estudiando, o bien mirando series. Ayer me traje la bicicleta fija a la pieza, cosa de moverme un poco. De hecho, creo que la voy a usar hasta que vuelva al gimnasio. Dejé de ir hasta terminar de rendir, porque me saca muchas horas, y la bici es algo que puedo hacer mientras estudio. Además, me acostumbré tanto a hacer ejercicio diario que estos últimos días que estuve sin hacer nada, sentí que mi cuerpo me pedía a gritos "movete, por favor".

Por otra parte, mi estado de ánimo sigue viento en popa, como diría mi abuela. Ahora que taché uno de los exámenes del calendario, cada vez siento el viaje más cerca, lo cual me tiene como loca, saltando al rededor de mi cuarto. Pero eso sólo es una parte de mi felicidad. Me siento re positiva y motivada en mi esencia, digamos. Honestamente, disfruto mucho gastándome todo mi tiempo en mi. Si bien el estudio no es lo que más disfruto hacer, estar conviviendo conmigo misma durante el día, se transformó en una de mis actividades favoritas. Les cuento que antes era una tortura, así que esto es todo un logro para mi.
No me malinterpreten: me encanta estar con mis amigos, los re quiero; pero imagínense que si no disfrutara de mi propia compañía, ahora que estoy obligada a estar adentro estudiando la estaría pasando re mal.

Igualmente sé que mucho de esta tranquilidad se debe a que estoy evitando potenciales situaciones de ansiedad. Digamos, no estoy saliendo, no estoy viendo a nadie, y por consiguiente, no me estoy comparando con nadie ni me estoy sintiendo expuesta. Estoy protegida adentro de mi habitación, donde puedo ser todo lo que quiero ser, sin sentirme insegura.
Pero la vida no está hecha para vivirla en la zona de confort. Tengo que aprender a salir de ella. O mejor dicho, a trasladarla conmigo a cualquier lado.
Estoy motivada a lograrlo.


Amén, Marina. Amén.

1 comentario:

  1. Hola, hola. Soy tan colgada con los comentarios que me olvido de revisar!
    Primero quería agradecerte por pasar, despues por comentar (ah re loco) y después por seguirme.
    Mucha, pero mucha suerte con los exámenes, estamos las dos hasta las manos con la universidad, jajaja.
    Besitos, besitos, besitos <3
    Y que el ánimo siga "en popa" :)

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