jueves, enero 22

Step by step

Voy a aprovechar esta motivación a cambiar mi estilo de vida para explicar mi plan de esta semana.
Ayer me pasé toda la tarde mirando youtubers (nuevo hobbie) y noté que muchos tenían videos sobre cómo mejoraron su estilo de vida. ¡Perfecto! pensé yo, ya que, como ya saben, uno de mis objetivos del 2015 es cuidar mi cuerpo.
Quizás algunos no lo sepan, pero fui a numerosos nutricionistas desde que tengo ocho años (primero por un problema en las rodillas que requería que no subiera de peso, después por decisión propia) y resulta que, tras ver estos videos, me di cuenta de cuál fue mi mayor problema todos estos años: querer cambiar todo al mismo tiempo.
Si bien logré bajar de peso estos últimos dos años (a pesar de todas las subidas y bajadas), ahora me encuentro en una época de estancamiento. Hace más de seis meses que me mantengo en un peso estable, lo cual sería bueno si estuviera en mi peso ideal. Pero no, aún sigo excedida y digamos que me frustra un poco la situación de estar estancada en el último tramo.
Vale aclarar que, dentro de todo, soy una persona que come muy saludablemente. Me gustan las verduras, como todo tipo de variedades de carne, nunca me salteo nada, etc. Pero, como todos, tengo mis debilidades: comer mucha cantidad, muy rápido, sentir que "tengo hambre todo el tiempo" y atacar la heladera cada cinco segundos. Y aunque no me coma una bolsa de golosinas o un paquete de galletitas dulces, exigir la digestión y darle al cuerpo más de lo que necesita es recontra nocivo.
Por esto, es necesario empezar a hacer algunos cambios. "Es una locura seguir haciendo siempre lo mismo y esperar resultados diferentes" escuché alguna vez. Y no podría ser más cierto.
¿Qué es lo que quiero cambiar? En primer lugar, dejar de querer bajar de peso por estética y empezar a hacerlo por todos los otros beneficios que la buena alimentación ofrece; entre ellos, una mejor salud, más estabilidad emocional, menos estrés, menos dolores de cabeza, etc. Honestamente, creo que este paso está casi completo.
En segundo lugar, ser realista con mis objetivos y mis posibilidades. No pretender pesar cincuenta cuando mido 1,72 metros y soy de contextura física grande. Basta de esa frustración. Todos los cuerpos son distintos y es hora de entenderlo. Es más, creo que hasta voy a dejar de pesarme por un tiempo.
Por último, como ya dije, no querer modificar todo de un día para el otro, sino ir paso a paso. Sé por experiencia propia que todas las veces que dije "listo, a partir de hoy dejo el pan, corto las porciones a la mitad y no como entre comidas" duré aproximadamente tres días, abandoné todo y me comí la vida. No. Nunca más.
Así que voy a probar hacer algo que vi en uno de los videos: ir cambiando algo todas las semanas. Empezar por lo más fácil e ir lentamente hacia lo más difícil que, en mi caso, va a ser comer menos.
Esta semana me propuse abandonar todo tipo de bebidas artificiales y reemplazarlas por agua. Si bien yo tomo agua, en las comidas casi siempre opto por jugos o gaseosas. Eso lo quiero cambiar porque, aunque todo lo que tomo sea dietético, o light, o whatever, nada beneficia a la digestión como el agua pura. Aparte tengo que aprovechar el hecho de que, a diferencia de otras personas que les re cuesta, a mi me encanta el agua.
Todavía no pensé en un objetivo para la semana que viene, pero mejor me concentro en el presente: hacer las cosas bien ahora y sólo ahora. Después vemos.

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