domingo, noviembre 23

Nada

El primer paso para combatir un problema es, claro está, saber cuál es el problema y de dónde viene. Pero varias veces en mi vida, estuve en situaciones en las que todo el tiempo sentía que algo andaba mal y no sabía qué era. Obviamente, there was something going on, porque nadie se angustia de la nada y por nada.
Es como si estallara una bombita adentro tuyo que te dice...bueno, no sé cómo describirlo, pero te hace entrar en un estado de trance en el que te ponés a cuestionar el sentido de tu vida y te olvidás de lo que te rodea. Creo que varios están familiarizados con ese sentimiento. Y si no lo están, entonces puedo afirmar que estoy tan loca como siempre lo supuse.
Toda esta introducción aburrida para decir que ayer me pasó eso. Y lo peor es que acabo de despertarme y sigo igual de "rara". Angustia, mal humor, ganas de nada, pero sobre todo, bronca. Bronca porque literalmente no hubo nada que provocara el desastre. La estaba pasando de lo más tranquila en un cumpleaños y boom. Intenté combatirlo, pararme a bailar y pretender que no había pasado nada (y es que no pasaba nada!!!!!!), pero cada vez que me veía en alguno de los espejos volvía a caer. Volvía a preguntarme qué diferencia habría si yo no estuviera ahí, lo que se traduce en algo así como: "¿le importo a alguien?" Claro que le importás a alguien, idiota.
En conclusión, no me pone mal lo que pienso en esos momentos, sino el hecho de no poder disfrutar mi felicidad en paz sin que algo venga a romper con todo eso. Algo que no lo manda nadie, sino que vive en mi y es producto de una inseguridad que, por más que trabaje hasta el cansancio para escaparme de ella, me va a perseguir hasta que me muera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario