domingo, abril 20

Síntesis

Hola sí, venía a comentar que me cansé un poco de las entradas estilo poéticas y reflexivas. Es extraño porque se supone que el objetivo de esto es que sea tipo diario, así que no sé por qué le meto tanto esfuerzo a la redacción. Parece que escribiera para los demás, y aunque puedan leerlo los que quieran, la realidad es que escribo para mi. Así que una vez más, vuelvo a la espontaneidad.
Punto número uno: la facultad. Siento que si realmente estuviera dedicándole el tiempo adecuado, no estaría tan tranquila. No es que no estoy haciendo nada, porque a todas las clases voy con el material que me pidieron leído, o con los trabajos hechos si se trata de un práctico. Pero no sé, me parece que estoy en una actitud muy "escuelita", donde los profesores me piden una cosa y yo voy a la hago. No me estoy sentando a repasar lecturas que ya di, como para refrescar conocimientos, y la verdad es que si yo misma no persigo el saber, nadie me va a insistir con que me siente a estudiar. Ni en mi casa, ni en las clases.
Supongo que tengo que darle tiempo e intentar adquirir de a poco el hábito de pasar horas en una silla (cosa que nunca hice en mi vida). Después de todo, no es más que eso; un hábito.
Por otro lado, ODIO DERECHO. No es la odie por el contenido, me re interesa, pero el hecho de no haber tenido clases por los paros hizo que la profesora directamente nos dijera "resuelvan el trabajo práctico 1 para el 24 de abril" y nos encajara una bibliografía que me salió 55 pesos, de la cual entiendo hasta ahí porque tampoco tuvimos teóricos como para que nos explicaran el contenido. Por suerte, hoy fui a lo de mi tío (profesor de derecho) y me explicó las cosas básicas que tengo que entender para la resolución del trabajo. Gracias tío, me salvaste la vida.
Punto número dos: vida social. Todo más que bien. Con algunos me colgué más que con otros pero se trata de esa gente que por más que no la veas en mil años, siempre que te la volvés a encontrar parece que todo fuera lo mismo. Amo a mis amigos, son lo mejor, no me puedo quejar de nadie. Igualmente, me parece que vale la pena contar de la salida de anoche.
Fuimos a comer a lo de una amiga que cumplía años, para más tarde salir todos juntos. En su casa estuvo todo bien; básicamente charlamos y tomamos daikiri, con una breve cuota de guitarra.
Resulta que unas horas después de cantarle el feliz cumple, se decidió a qué boliche íbamos a ir y también la forma de trasladarnos. Las chicas en remís, los chicos caminando. Yo quería ir con los chicos, porque de los invitados había más amigos varones míos que mujeres. O sea, me llevo genial con las chicas, pero al ser mejores amigas entre ellas, yo quedaba un poco afuera (aunque no con mala intención, obvio). Igualmente me terminé subiendo al auto porque "total es lo mismo".
Mentira, no fue lo mismo. Llegamos nosotras primero, entramos y al rato llamaron los chicos avisando que no habían podido entrar porque uno de ellos era menor (POR UNA SEMANA!!!!!!). Fucking shit.
Después de reiterados intentos fallidos en los que las chicas se acercaron a los de seguridad para rogarles que los dejaran pasar, los chicos decidieron ir a probar suerte a otro boliche, cosa que dudábamos posible porque después de cierta hora no te dejan entrar a ningún lado. Entonces empezaron todas a deliberar qué hacer a continuación. Nuevamente, yo quería ir con ellos, pero las demás no estaban copadas con la idea de arriesgarse a quedar afuera de todos los boliches. A mi sinceramente no me importaba terminar en un puestito comiendo un pancho, pero la decisión importante era la de quien verdaderamente tenía que disfrutar la noche: la cumpleañera. Nos quedamos.
Llegó un momento en el que me sentí más sola que nunca, así que decidí apoyarme contra una columna y sacar el celular para disimular el momento incómodo. Justo me habló Fran diciéndome que, dicho y hecho, no los habían dejado entrar a ningún lado y que casi todos se habían ido a sus casas. Bien, tampoco había posibilidad de que volvieran. QUÉ HACER. Faltaban como una hora para que todas se empezaran a ir. Desde el whatsapp, Fran me decía que me vaya. La verdad que tenía razón, ¿qué iba a hacer ahí?
Así que, con la excusa de que hoy me tenía que levantar temprano, salí. Me acerqué al primer taxi libre que vi, pero cuando noté que el chofer tenía todos los ojos rojos y que dentro de su auto había luces rojas, me alejé sin ningún tipo de disimulación. Gracias a la vida, aparecieron dos de los chicos que estaban en el cumple y uno de ellos me acompañó a casa.
Eeeeeen fin, no es que fue lo peor de mi vida, pero no la pasé bien.
Punto número tres: vida amorosa. Nula. No me gusta nadie (bah, siempre está el que te parece lindo, pero nada del otro mundo). Tampoco se me acerca nadie. Si bien me acostumbré a esta situación, no es algo que paso por alto. Digo, a veces me pongo mal. Me frustra, sobre todo al ver que todos parecen tener más éxito que yo en ese sentido, como anoche. Paso horas pensando y repensando qué será lo que estoy haciendo mal; quizás es porque soy muy insegura, o muy tímida cuando se trata de "levantarse a alguien" (porque para hacer amigos no tengo mucho problema). Quizás influya el hecho de que soy demasiado selectiva y no me conformo con lo que venga. O tal vez resulta que la visión que tengo de mi misma no está tan errada, y realmente no tengo ninguna cualidad que a alguien le podría gustar. Qué se yo.
Esto me lleva directo al punto número cuatro: yo. Mucho no cambié desde la última vez que escribí sobre mi. Sólo puedo contar que últimamente estoy como muy desarraigada de la comida. Me refiero a que ir al nutricionista realmente cambió la parte que la comida representaba en mi vida. Ya todos saben, esa cosa de amarla cuando me parece que el tema me chupa un huevo, y odiarla cuando me agarran esos ataques de quieropesar40. Ahora estoy comiendo mucho más controladamente (sin contar este fin de semana que me fui al chori), lo cual es bueno. Sin embargo, siento que sigo igual de gorda. Aunque los números digan otra cosa (porque no pesaba esto desde que tenía 15), aunque tenga una pila de pantalones para mandar a achicar, no noto el cambio. Puede deberse a que me veo a mi misma todos los días, pero la gente que no me ve tan seguido tampoco me dice nada, y generalmente todo el mundo tiende al "estás más flaca che". Y nada, honestamente no me hace muy bien hablar del tema.
Creo que dejo esto en pausa hasta que tenga más cosas que agregar sobre mi interesante vida (leve sarcasmo) Fue bueno volver a ser honesta.

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