viernes, abril 11

Morning glory

Estoy volviendo a transitar esa etapa de mi vida en la que me actividad favorita es poner un buen cd, tirarme en la cama y reflexionar sobre mi, sobre el lugar en donde estoy, y sobre la vida en general. De anoche surgió lo siguiente.
Tengo la suerte de ser una persona sociable, o de mandarme cuando veo salir una nueva oportunidad, pero desgraciadamente soy muy insegura, lo que lleva a que haya otro montón de cosas que me pierdo. ¿Por qué? Porque por más que intente hacer cosas nuevas, siempre pienso que las voy a hacer mal. Porque cuando alguien me dice un cumplido, creo que me están mintiendo, o peor: que me lo están diciendo por lástima. Porque a veces me siento más el plan B que la primera opción. Porque aunque esté rodeada de gente, muchas veces me siento sola. Y la lista sigue y sigue. Así es como termino en una especie de limbo en el que no sé para dónde agarrar.
Les juro que si algo aprendí de la vida, es que todo empieza por uno. Todo. No hay una cosa que no condiciones cuando no te querés a vos mismo. Bueno, sí, siempre hay gente que te quiere por lo que sos, pero nunca llegás a disfrutarlo completamente si no sabés por qué sos importante para ellos. No sólo hay que saberlo, sino también asumirlo, creértelo. Y ahí está la tarea difícil.
Para darle un cierre a esto, me siento bastante motivada en cambiar la concepción que tengo sobre mí misma en todo aspecto. Jamás perdí esa motivación, y creo que fue eso lo que me ayudó a sobrevivir mis momentos más difíciles.
No sé cuánto me van a durar estas ganas de todo, pero mejor aprovecharlas mientras las tenga, ¿no?

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