viernes, febrero 7

Qué

¿Viste cuando tenés un bollo en la cabeza que no entendés una mierda y no sabés qué hacer? Bueno, así.
Resulta que a nueve días de empezar la facultad, siento que me faltan mil cosas por resolver. Tengo como un alto miedo a llegar a ese primer día con las mismas cosas que tengo ahora en la cabeza y sumarle toda esa serie de responsabilidades que abarca la vida universitaria.
A ver, por un lado está la relación con mis padres yendo en picada a darse contra el piso. Un poco de mi lado, otro poco del de ellos, pero entre los tres no hacemos uno. El hecho de que a mi me cueste tanto entrar en confianza, sumado al nulo esfuerzo de ellos por entenderme, me terminan sacando las ganas de seguir intentando que seamos...bueno, una familia. La cosa es que no sé de dónde sale esta barrera que día a día construyo entre nosotros, pero no la puedo derribar con nada. No quiero, no me sale.
Por otro lado mi vida "amorosa", si se la puede llamar de esa manera. Extraño a uno, pero me gusta el otro. Por ahí este me gusta un poquito, o sólo me gusta que seamos amigos. Al otro día no me gusta nadie, pero no me importa porque, al fin y al cabo, ninguno me da bola. Mentira, sí me importa porque si no no estaría todo el día pensando en eso.
Y así termino con una angustia interna por una nada, que en realidad es un todo. Hay muchísimas cosas más, pero sería inútil intentar escribir lo que ni siquiera yo entiendo. Necesito algo y no sé qué. Un poco de tiempo estaría bien para empezar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario