martes, diciembre 3

Nota de ayer a la noche

Ay dios, estoy escribiendo esto en el bloc de notas porque no hay internet y ya siento como muero lentamente de abstinencia, no puedo vivir, mamáaaaaaaaaaaaaaaa.
Me tengo que descargar: odio ser tan perseguida. No puede ser que si una persona me habla con un tono diferente al que usualmente usa ya piense que está enojada conmigo o que no me quiere o que se cansó de mi. Me saca la cabeza porque muy en el fondo sé que nada que ver, y soy lo suficientemente inteligente como para darme cuenta cuándo realmente me están tratando para el orto, pero nunca puedo alejarme de ese pensamiento de que estoy haciendo algo mal. Después de todo, sigo siendo una acomplejada de mierda que todo el tiempo siente que molesta o que es una carga. Me cansé, porque siempre la que termina hecha pelota soy yo. Quizás si dejara de buscar indicios para autoconvencerme de que la gente está enojada conmigo, tendría más tiempo para disfrutar de mis amigos y de todas las cosas lindas que hacen por mi. Por otro lado, el conflicto ya nombrado miles de veces sobre el tema de mi obsesión con el peso y la lucha mental con la comida sigue latente, lo cual no me llama la atención, estoy (mal)acostumbrada a estas etapas. De todas formas, continúo haciendo mi mayor esfuerzo por no darle tanta bola, cosa que se me dificulta con la cercanía de la entrega de diplomas y el vestido que tengo que usar, etc etc etc. Esa es otra de las cosas que necesito hablar con alguien, pero no sé con quién. Ya fue, voy a empezar a tomar reduce fat-fast, ah por qué. La verdad que me gustaría decirle a mis papás que quiero volver a ir a un psicólogo, aunque no sea la misma que antes. El tema es que decirlo abriría las puertas a una conversación que no tengo ganas de enfrentar. Y bueno, nada, sigo atrapada en la misma siempre. Mañana me voy a inscribir a la facultad, estoy re ansiosa!!!!! Hoy ya me fui a sacar las fotos carnet (por suerte no salí tan asco como esperaba). Después, supuestamente iba a tener coro pero el director no se presentó y terminé volviéndome a casa en micro, habiéndolo tenido que esperar bajo una lluvia torrencial que arrasó con la ciudad y me dejó empapada. LOCO ESTAMOS EN DICIEMBRE. Por la mitad este mes voy a seguir yendo a las clases de inglés, pero una vez que se terminen me quedo sin obligaciones, por lo que ya estuve pensando en todas las cosas que quiero y tengo que hacer este corto verano (my summer resolutions!): juntarme mucho con los amigos que quiero seguir viendo, organizar juntadas en casa, remodelar mi cuarto (pintar las paredes, los muebles, comprar el escritorio, deshacerme de cosas viejas), hacer algo creativo para la nueva habitación (mejorar en el tema de las manualidades), festejar mi cumpleaños de 18, sacar muchas fotos, leer al menos un libro, viajar a la casa de mis primos un par de días, irme a Córdoba con la familia, vivir en la pileta, preparar muuuuchos licuados, descargarme CDs, hacer algún tipo de ejercicio (ya que este año fui una larva en ese sentido), y escribir muchas entraditas. No sé cuántas cosas voy a llegar a cumplir de todas esas, pero valdrá la pena intentarlo. De hecho, voy a leer esta entrada para inspirarme cuando se me agoten las ideas. En realidad, el plan inicial era que esta entrada suene un tanto depresiva para que encaje con el estado de ánimo que estuve tendiendo estos últimos días. Pero bueno, a veces se vuelve inevitable meterle un poco de humor a las cosas; es parte de mi. Vamos con la motiveishon.

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