domingo, diciembre 1

I've been out on that open road

No, no morí, pero parecido. Tuve la semana más complicada de la vida.
Por un lado, la inexorable finalización del ciclo lectivo, acompañado por todos los exámenes y trabajos que lo caracterizan. Al final, había aprobado todo menos matemática, así que tuve que rendir el recuperatorio para llegar al siete, y lo hice.
A su vez (y esto es lo más importante), el jueves 21 iba a tener mi fiesta del último día, pero uno de mis mejores amigos fue atropellado por un taxi y terminamos en el hospital. Por suerte ya está bien, pero me dejó una sensación horrible de la que no me voy a olvidar nunca.
Por otro lado, el coro, las presentaciones y los reiterados ensayos que no me dejaron tiempo para nada. Ayer tuve la segunda presentación y salió hermosa, estoy muy contenta con ellos.
Al mismo tiempo, la facultad, las clases de inglés para prepararme. En fin, una acumulación de cosas que no me dejaron ni dormir.
Ahora ya estoy de vacaciones. Las empecé el viernes con pizza y amigos en casa, así que genial.
La verdad que extrañaba muchísimo esto y había tantas cosas que tenía ganas de contar y no podía. Así que a partir de hoy vuelve a ser mi herramienta de descargo. Señoras y señores, reviví.

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