viernes, octubre 25

Let me live that fantasy

Si hay algo peor que pelearme con viejos, es que la pelea gire en torno a temas que ni siquiera tienen que ver con nosotros, sino que son completamente ajenos. No me voy a poner a relatar de qué se trató todo. Basta decir que una serie de malentendidos terminaron en gritos y un que otro golpe, todo esto adentro del auto.
Cuando llegamos a casa, la discusión había cesado un poco. Sin embargo, yo quedé como medio sensibilizada, aunque nunca imaginé que iba a terminar de la siguiente manera: subí la escalera, me encerré en mi pieza, y ni bien me tiré en la cama empecé a llorar con todo. Pero con todo es con todo, hasta que empecé a sentir que me faltaba el aire... no sé, fue horrible, me dio una especie de ataque de nervios.
Tras mis fracasos en intentar calmarme, mi papá escuchó mis sollozos y me llamó. Bajé ventilándome la cara con las manos porque literalmente ya no podía respirar. Y mientras me preguntaban qué me pasaba, yo intentaba explicar que no sabía por qué me ponía así y que quería agua, pero no me salía la voz. Hasta me dio un poco de miedo. Así que me abrazaron y trataron de consolarme diciéndome que ya estaba, que las peleas existen y que tengo que aprender a controlar mis emociones.
Creo que, en el fondo, no fue todo por la pelea, sino que venía guardándome un millón de cosas con respecto a la relación con mis viejos que nunca las hablo, literalmente, con nadie. Era obvio que en algún momento iba a explotar.
Por otro lado, fue lindo. Hacía muchísimo que no me abría así con ellos. La mayoría de las veces opto por ocultarles lo que me pasa, lo cual no está bien. Me hace re bien hablarlo, por eso no entiendo por qué me cuesta tanto. Supongo que sigue habiendo algo de inseguridad conmigo misma que no me permite mostrarles mi verdadero yo. La parte que llora, que se pone mal, que se equivoca.
En fin, sigo un poco sensibilizada. Espero que eso no me afecte en la ida al barrio mañana con Trabajo Social, porque tengo muuuchas ganas de ir.
Gracias por dejarme compartir estas reflexiones con ustedes, y por sus comentarios :) Estoy intentando devolver todos los que puedo. Les mando un abrazo enorme, buen fin de semana.

Escuchando: Royals - Lorde

5 comentarios:

  1. A mi me ha pasado muy similar, en un contexto calcado. Es bueno que hables con tus viejos, de verdad, es bueno. Cuando no quieras hacerlo y no tenga que ver con ellos, podés elegir a quien contarle, pero siempre que puedas decir las cosas que te pasan - malas y buenas- es lo mejor para vos. A futuro, siempre es lo mejor, así no llegás a estas situaciones. ;)
    ¡Beso gigante y arriba! ¡Buen finde!

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  2. Ayyy como extrañaba leerte! Estoy muy perdida u.u

    Tengo una amiga que se guardaba muchas cosas hasta que un día tuvo un ataque de nervios y se le paralizó la mitad del rostro._. fue muy perturbador. Desde ahí sé que no está bueno guardarse las cosas, me parece excelente que hables las cosas con tus papás Juli

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  3. La verdad es que yo soy una de aquellas personas que no dice nada hasta que explota, y cuando exploto me pongo histérica, me atraganto con mis propias lagrimas y mis insultos. Siempre intento fingir que estoy bien, a nadie le gustaría una "yo" depresiva y que llora por las esquinas, así que guardo mis problemas para mí misma. Sin embargo, a veces me gustaría tener a alguien con quien hablarlo.

    Besos.

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  4. Hiciste bien. Los viejos son los que van a estar siempre, y tienen que saber lo que sentimos. Con mi mamá llegamos a decirnos de todo y llorarnos la vida las dos, pero nos decimos todo. Y después estamos re bien, tengo la suerte de poder decir que es mi mejor amiga.
    Un abrazo grande!

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  5. Hablar siempre nos va a ayudar, en el momento capaz no lo veas pero con el tiempo te vas a dar cuenta que es lo mejor. Guardarse las cosas nos termina haciendo mal y el resto no entiende a veces porqué de la nada explotamos.
    ¡Que nada te tire abajo! Un beso :)

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