viernes, octubre 18

Getting closer to the finish line

Siempre tuve algo con el número 21. Nunca supe si es afinidad, curiosidad, o una casualidad de que viva apareciéndose ante mi. Bueno, hoy volvió. Porque a partir de hoy, me quedan 21 días para terminar la secundaria. En realidad, después de ocho tengo mesas de exámenes finales hasta fines de noviembre, pero las clases normales finalizan ahí. Y se siente tan raro.
Es raro que no vaya a volver a caminar por esos pasillos, ni a saludar a mis amigos en los recreos, ni a comprar comida al buffet. Creo que esas pequeñas cosas son las que más voy a extrañar, porque son ellas las que hicieron que disfrute estos seis años ahí adentro.
Por otro lado, el fantasma de la facultad me persigue más que nunca. No como algo positivo ni negativo, sino como algo diferente. Algo desconocido, y lo desconocido siempre da miedo. Ahora muchos me dicen que la facultad es la etapa más linda de todas, pero antes de entrar a la secundaria me dijeron lo mismo, y la verdad no estoy tan segura de que sea de esa forma. Digo, tuvo cosas inolvidables, como formar mi verdadero grupo de amigos y conocer a profesores que me enseñaron más que lo que está en los libros, pero aún así fue difícil. La adolescencia está siendo muy difícil para mi. Sumado a esto, tiendo a hacerme muchas expectativas de lo que está por venir, cosa que me pasó en el 2007 mientras me despedía de la primaria. Al final, nunca nada como uno se lo imagina, por eso estoy tratando de no idealizar a la facultad como algo perfecto. Voy a intentar, por una vez en mi vida, dejarme llevar. Estoy segura de que así la voy a pasar mejor.
Hablando de la escuela, mi caída en picada terminó. Por suerte volví a mejorar las notas y quiero creer que no me voy a llevar nada. Lo único que me preocupa es el final de matemática, porque digamos que los números nunca fueron lo mio, pero vamos que puedo hacerlo.
Me olvidé de contar que desde el domingo mis viejos están de vacaciones en Brasil. Fue un regalo de cumpleaños que papá le hizo a mamá, ya que venía rompiendo las bolas con que quería un viaje desde hace diez años. Estoy muy contenta, se lo re merecen. Aparte me gusta esto de la independencia; es decir, de tener que ocuparnos de casi todo con mis hermanos. Está bueno tomarlo como una oportunidad para aprender.
Para ser honesta, los extraño un poco; siento como si algo faltara en casa. Es terrible como no nos damos cuenta de lo que hay a nuestro alrededor hasta que ya no está más. Igual este domingo a la noche {día de la madre} vuelven, vamos a tener a toda la familia en casa y la vamos a pasar genial.
Habiéndolos mantenido al tanto, me retiro a seguir mirando Grey's Anatomy. No sé si voy a poder ir al ensayo de coro, porque terminamos a la noche y no sé cómo volverme {definitivamente, esa es una de las cosas que más extraño: que me lleven a todos lados}. Espero que el director no me odie.
Les mando un abrazo, y bienvenidos a mis dos nuevos seguidores :)

Pd: MENOS DE UN MES PARA VER A LANA. MUEROOOOOO.

Escuchando: Trouble - Coldplay

5 comentarios:

  1. Muchacha queridaaaaaaaa.
    ¡Qué lindo momento, total dueño de un vértigo impecable y único, te lo aseguro!
    Me acuerdo que hace un año estaba igual. En la misma situación, con los mismos miedos y con las mismas ganas. ¿Consejo, sugerencia? Hacés muy bien en no idealizar, eso va a hacer que finalmente y realmente disfrutes tu paso por la facultad.
    ¿La mejor etapa? Justamente es una idealización en si misma. La pasás muy muy bien, muchas veces, no lo discuto. También te rompés la cabeza la noche antes del parcial, y cuando te querés acordar, fuiste quemando cuatrimestres, materias y examenes finales. ¿Un cuatro? Un cuatro va a ser la gloria, odiarás el transporte público, pero se convertirá también en tu mejor aliado para el repaso y la dispersión. Como estas te puedo decir mil cosas lindas. Va a ser lo que vos quieras que sea, y definitivamente, si amás lo que hacés, a tu forma, será un balance lógico, justo y feliz.

    ¡Abrazo!

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  2. Siempre me encantó tu blog, aunque hace bastante no pasaba por acá!
    Yo estoy terminando el penúltimo año, y ya planeando una mudanza completa de provincia para el año que viene. Tengo muchísimas ganas, pero a la vez no quiero que la secundaria se termine nunca. Amo todo lo que vivo ahí, y amo mi colegio. Es especial.
    Supongo que hay que disfrutar cada minutito, y prepararse tranquila para una nueva etapa. Como vos lo decís, da miedo, pero creo que te acostumbrás rápido.
    Qué bueno que vayas a ver a Lana! Esa es una genial distracción. Disfrutalo muchísimo.

    Nos estamos leyendo! Un abrazo enorme
    PD: Qué buena canción elegiste :)

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  3. Hola.
    Estoy en mi penúltimo año de instituto, y la verdad es que aún no había pensado en nada de esto. Yo también le tengo miedo a lo desconocido, no sé por qué. Quizás es mi manera de autoprotegerme de la gente, idk.
    Me encanta tu blog, voy a quedarme. Espero que puedas pasarte por el mío, y si vas a quedarte, te pido paciencia porque es nuevo y poco a poco iré subiendo cosas.
    Love xx.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. hace 5 años estaba en la misma situacion que vos.. y tambien escuche que la escuela era la etapa mas linda, y luego la facultad.. en mi opinion, las dos son muy importantes.. y en las dos vas a vivir cosas hermosas e inolvidables, nervios, preocupaciones, pero sobre todo vas a aprender muchisimo, y no solo en lo academico, sino de vos misma y de los demas... suerte en este hermoso camino que viene!! a ponerle fuerza...

    PD: no se como termine aca.. pero seguro sigo pasando :)

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