domingo, septiembre 15

I don't know how to be something you miss

Hace unos días, su nombre volvió a ser tema de conversación. Hacía fácil un mes que no hablaba de él ni pensaba en él ni le daba lugar a ningún otro rastro del pasado. Pero en algún momento iba a resurgir, y lo hizo.
No sé si "feliz" es el término, pero puedo decir que me sentí contenta de poder hablar de él sin que aparezca ese vacío en el pecho tan característico de los primeros meses de su partida. Incluso recordé con humor varias de las cosas que hice en ese momento para hacerle notar disimuladamente mis sentimientos.
Sin embargo, días después, me encontré tirada en mi cama, escuchando música depresiva, con esa extraña sensación de soledad otra vez.
Esta vez, no es él lo que me falta, sino que me faltan los sentimientos que provocaba en mi. ¿Nunca les pasó que, al principio, extrañan a una persona pero más tarde se dan cuenta que lo que verdaderamente extrañan son las cosas que hacían con la misma? Estoy pasando por eso ahora. Simplemente necesito sentir algo similar por alguien. Alguien que ocupe ese lugar.
Por supuesto, el lugar de amigo en el que continúa estando, es irreemplazable. Dado que yo nunca le confesé lo que me pasaba, sigo siendo para él una de sus mejores amigas, y él sigue siendo uno de los míos. La forma en la que yo me sentía es completamente ajena a nuestra amistad.
Volviendo al relato de ese día donde me invadía la soledad, mi prima vino a mi casa y me encontró tirada en la cama. Tras reiterados "no me pasa nada", dejó de preguntar y seguimos con lo nuestro. Pero a la hora de ir a dormir, iniciamos la charla sobre los novios {su novio, mejor dicho}, el amor y demás temas de conversación que hicieron que mi desilusión volviera y las lágrimas empezaran a caer. Por suerte, ella estuvo ahí para calmarme, abrazarme y decirme que todo iba a estar bien.
Los días posteriores a esto, me estuve sintiendo muchísimo más tranquila, inclusive hoy. Quiero dejar de pensar en eso, porque sé que si lo sigo buscando, nunca lo voy a encontrar. No sé por qué me resulta tan difícil, pero supongo que es parte de la edad. La única que me queda es seguir intentando dejar de pensar... como siempre.

Escuchando: All over town - The Kooks

1 comentario:

  1. Es algo que nos pasa a muchas. Creemos que lo que echamos de menos es a él pero, sin embargo, lo que echamos de menos es vivir de nuevo esos momentos tan irrepetibles, las situaciones, las palabras... nos da pena que no vayan a volver y menos con esa persona que, aunque quizás ya no le queremos como algo más, el cariño está ahí y a fin de cuentas es la persona que nos ha hecho feliz durante un tiempo "x".
    Me gusta tu blog así que te sigo. Un muack ♥

    http://stanbitte.blogspot.com/

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