lunes, septiembre 23

Somos las palabras que dicen lo que somos

La época actual está muy arraigada a la importancia de lo exterior, desde el físico hasta la vestimenta. Es como si lo espiritual estuviera subordinado a una imagen que, después de todo, no nos dice nada de una persona.
Hoy en día, es muy sencillo quedar afuera si no se responde al ideal de belleza impuesto tan fuertemente en la sociedad. El mismo salió de varios factores propios de la posmodernidad; entre ellos, los medios de comunicación se llevan gran parte del porcentaje de culpas. Son las publicidades las que promocionan a hombres y mujeres que entran en la clasificación de "perfectos", haciéndonos creer que la lucha por ser cada vez más parecidos a ellos es lo que nos llevará al éxito. Está comprobado que los modelos que vemos en la televisión son producto de largas horas de maquillaje, photoshop y demás retoques que ni siquiera los hacen parecer reales. Sin embargo, aunque se entienda esto, la industria de la belleza sigue siendo una de las más importantes.
Esa asociación entre "éxito" y "belleza" pasa a encabezar la lista de prioridades de la mayor parte de la sociedad. Como consecuencia, aquellos que son vulnerables al qué dirán, terminan cayendo en un limbo de constante frustración, donde nunca se llega a ser lo suficiente. Sumado a esto, la obsesión por cambiar los lleva hasta puntos inimaginables.
A modo de ejemplo, puede tomarse el libro autobiográfico Abzurdah, de una joven escritora llamada Cielo Latini. En el mismo relata su paso por los trastornos alimenticios de bulimia y anorexia y la autoflagelación durante su adolescencia, debido a la patológica necesidad de bajar de peso por no responder a estos estereotipos sociales.
El texto resulta un tanto perturbador, entre otras cosas, porque los capítulos están nombrados con frases que reflejan lo que ella sentía, y lo que hoy en día sienten miles de individuos. Algunos son "Insuficientemente flaca para llamar tu atención", "un cuerpo imperfecto refleja una personalidad imperfecta", "me como a mí", etc.
Pero la obsesión por el peso no es el único problema en nuestra sociedad, aunque sí uno muy importante, ya que Argentina es el segundo país en el mundo con más casos de muerte por anorexia después de Japón. Por otro lado, existen personas con la preocupación de vestirse exclusivamente con ropa de marca, de tonificar su cuerpo, de broncear su piel y otros.
Lo espiritual, lo intelectual, la personalidad y otras características a las que Mempo Giardinelli denomina "lo esencial", perdieron casi todo prestigio. Es decir, a la hora de elegir una pareja o de contratar un empleado, sí es relevante la eficiencia de la persona. Pero desgraciadamente, muchas veces, la apariencia es el primer factor que se observa. Aun así, nunca dejan de existir quienes todavía creen en la importancia de lo interior y no se dejan llevar por la presión de entrar en el molde de perfección, lo cual resulta admirable.
En mi opinión, no estoy en contra de querer cambiar aspectos que no nos gustan de nosotros mismos, mientras esto lo hagamos porque nosotros lo deseamos y no porque alguien nos dice que lo tenemos que hacer. Bajar de peso, intentar hacer dieta, ir al gimnasio, está bien (incluso es saludable) siempre y cuando no se caiga en la obsesión.
En conclusión, sería muy difícil intentar convencer a la gente de que lo que importa sí es lo de adentro. Pero cuando uno se acepta, se atreve a ir en contra de lo impuesto y demuestra seguridad y confianza en uno mismo, alcanza el ideal de belleza más hermoso de todos; la felicidad.


Ese fue un ensayo que escribí para entregar en la clase de lengua. La hipótesis que nos planteó el profesor {una de ellas, en realidad} era sobre la importancia que se le da a la apariencia por sobre lo esencial. Esto fue lo que salió, y quería compartirlo. 

4 comentarios:

  1. Que lindo lo que escribiste Juli... me emocionaste un poco bastante :'( Sos tan linda persona por dentro, escribís con tanta convicción y sensibilidad. Me da orgullo conocerte y que seas, al menos para mí, una amiga ! Ojalá más personas tuvieran ese mismo concepto de belleza, ojalá en un futuro lleguemos a eso :)

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  2. Todo una realidad, pesada y certera. Hay que ver, cuanto uno puede llevar adelante la obsesión, es un tema muy dificil y fuerte. Una vez sumergido, cuesta mucho salir SOLO. Es algo complicado, y angustioso. No sabía esos datos de Japón y Argentina, me dejaste sorprendida. Y al libro de Abzurdah lo leí, no me perturbó tanto, todo tiene un tinte desorientador, se nota que se está pasando por una situación desagradable, confusa, obsesiva y devastadora, pero es un círculo vicioso... si estás dentro de ese circulo no te das cuenta por todo lo que estás pasando, no es tran grave, se sufre, pero no se ve desde lo objetivo. Quizás tengo que ver mucho el afuera, pero no siempre sale de eso, hay otros motivos por los cuales se cae en esas situaciones.
    Te mando un beso!!

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    besoss!!
    Emilia

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  4. Me parece muy cierto lo que escribiste, logras demostrar que tenes mucha capacidad para ver más allá de lo material pero creo esta en uno hacerse valer por lo que es y si no somos aceptados por algunas personas por lo que vestimos, creo que es mejor perder a esas personas que encontrarnos.
    Leí abzrudah cuando tenía 15 y quede fascinada. Lo volví a leer con casi 20 y hay muchas cosas que no me gustaron (quizás porque cambie de opinión en varios aspectos)

    Lindo ensayo y linda entrada.

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