miércoles, agosto 28

They said that the world was built for two


Ya sé que hace cinco días que no escribo una entrada, y también sé que antes solía hacerlo todos los días. Para ser honesta, me parece que antes tenía demasiado en qué pensar, como en mi último año de secundaria, el viaje a Disney, el First, Bariloche, y demás. Si bien me quedan varias cosas emocionantes por delante, me parece que la mayoría de este año ya se me pasó, y con él se fueron todos los temas reflexionables que ocupaban mi cabeza.
Afortunadamente puedo decir que disfruté la mayoría de esas cosas. Es el caso de Disney por ejemplo, que fue lo mejor sin dudas. Pasando por el First, que no es que la haya pasado bien estudiando, pero haberme sacado una A hizo que todo valiera la pena. Por último, de Bariloche podría sacar tantas conclusiones. Nunca terminé de contar bien qué es lo que me dejó el viaje de egresados, supongo que estuve evadiendo un par de cosas de las que tengo ganas de hablar. Pero hoy no, quizás otro día en el que encuentre las palabras específicas para describirlo. Es bastante confuso, ni yo lo entiendo bien.
No volvamos a lo que ya pasó, quiero moverme hacia adelante. Primero, la escuela viene tranquila. Me está yendo bien, prácticamente igual que en el cuatrimestre anterior así que, no hay mucho que decir de eso.
Por otro lado, la muestra de canto fue impresionante; me moría de nervios, obvio, pero al final la pasé genial, me felicitaron y mi mamá me regaló el ramo de flores que le vengo reclamando desde que canté solista por primera vez en aquél salón de actos hace algunos años. Cuando canto siento que estoy en mi lugar, no sé cómo explicarlo. Me tiembla el cuerpo de pies a cabeza, pero una vez que termino tengo ese sentimiento de estar completa, cosa que no me pasa muchas veces. Es más, la mayoría del tiempo siento que me falta algo.
Voy a cerrar este post con la siguiente cuestión: no sé si estoy feliz o triste. Estoy, simplemente eso. Hay días en los que me siento para la mierda, y otros donde está todo legal. Ya ni sé qué pensar, creo que necesito volver al psicólogo para que me ayude a encontrar el origen de ese sentimiento de incompletitud. En parte puedo imaginarme de dónde viene; cada vez me siento más sola con respecto a vida amorosa. Es como que todo el mundo está avanzando en sus relaciones y yo sigo siempre en el mismo lugar. Me frustra en límites desconocidos. No quiero querer novio, ni pareja, ni estar en algo. No quiero quererlo, pero bueno, no puedo evitar pensar que me haría más feliz. No es que la esté pasando terrible, ni que quiera depositar toda mi dependencia en alguien. Simplemente me cansé de levantarme sola todos los días. Aunque no se lo diga a nadie me duele mucho.
Listo, lo dije.

Una canción: Video Games - Lana Del Rey

2 comentarios:

  1. Tranquila, el amor llega cuando menos te lo esperes. Y sé que no es fácil esperar a veces, pero estar sola es, casi siempre, la mejor opción (te permite pensar con claridad o eso creo yo).
    Un beso!

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  2. Ay, el amor, el amor... Yo soy la menos indicada en hablar, pero lo que puedo aconsejar te de corazón, de raíz, es que hagas de esta ansiedad, de esta espera, o de esta ilusión algo positivo. Sé que es difícil, lo es para mí también, pero sé que si todo se vuelve cada vez más doloroso algo hay que hacer para cambiarlo, porque tampoco la mayoría de nuestra vida se puede teñir de gris, a modo de daño colateral.

    La espera será espera al fin, pero no tiene que ser en extremo dolorosa. Eso nos desgasta, nos debilita, todo lo opaca. ¡Y no hay ni un poquito de justicia en que tenga semejante fuerza sobre nosotros! Listo, yo también lo dije. jajaja

    ¡Beso gigante, muchacha querida! :)

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