sábado, julio 27

Leave your fears behind


Ayer en lo de una amiga, acompañadas por mate y tostadas con mermelada, se dio como tema de conversación la famosa facultad, y me di cuenta de que en tan solo tres meses tengo que inscribirme.
La idea de vida universitaria me da un poco de miedo. Miedo a llegar y que no sea lo que yo esperaba, miedo a que se me dificulte hacer amigos nuevos, miedo al examen de ingreso, miedo a los profesores. En general, miedo a todo. Sin embargo, la curiosidad que me produce es mucho más fuerte que todo eso, lo que evita que me sienta paralizada. En conclusión, tengo las re ganas de empezar. Muchos dicen que es la mejor etapa de la vida, ya que empezás a experimentar con cierta independencia que te dan tanto en la facultad como en tu casa. Yo tengo a mi hermano como ejemplo de lo que es llevar este tipo de vida, y por ahora, me viene gustando lo que veo.
Es tan raro pensar que mi nombre ya no va a ir vinculado a una hoja de carpeta número tres. El otro día mi abuela dijo una frase que me quedó picando en la cabeza todo el día: "la vida es una eterna despedida". Automáticamente la asocié, claramente, con las etapas académicas. Dejamos el jardín para entrar a la primaria y más tarde, a la secundaria. Pero la realidad es que ningún paso se compara a este; de alguna forma, nos cruzamos de vereda. Llegamos a un lugar donde somos libres de tomar las decisiones que queramos, de hacer lo que nos gusta, de manejarnos en nuestros propios tiempos. Aún así, no dejamos atrás a quienes nos acompañan; basta girar la cabeza a la vereda de enfrente para encontrarlos. Están ahí, caminando paralelamente a nosotros, dispuestos a recibirnos siempre que queramos volver a cruzar, es decir, siempre que los necesitemos.
Hay páginas bastante jodidas en la historia de cada persona. Incluso capítulos enteros que son difíciles de volver a relatar; momentos en los que no se le encuentra sentido a nada. Estoy feliz de poder decir que esta parte de mi vida es todo lo opuesto a eso. Nunca tuve tantas aspiraciones hacia el futuro, ni tantas ganas de saber qué hay doblando en la siguiente esquina, y a la vez tantas ganas de vivir el día a día. Nunca estuve tan agradecida de la familia que tengo y de los amigos que me bancan a pesar de todo.
Esta entrada arrancó medio narrativa y terminó con una filosofía sobre mi vida, pero qué más da. Está pasando eso que siempre quise que pase: estoy viviendo el momento, estoy disfrutándolo, estoy siendo yo. Y ser yo, por lo menos hoy, significa ser feliz. Ser feliz a mi manera.

Una canción: If today was your last day - Nickelback

3 comentarios:

  1. Estas en tu ultimo año de secundaria?
    A mi, el futuro es algo que siempre me da miedo pero me da algún interés por el que pasara.
    Me gusto la frase de tu abuela y es tan cierto.

    Besos!!! Gracias por pasarte :)

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  2. Comparto absolutamente. También estoy en el último año y se me viene encima Bariloche, pero yo ansío terminar y empezar con esta nueva etapa. Ojo, también planeo disfrutar a full este tiempo, pero tengo unas ganas de liberarme de la escuela impresionantes, sobre todo porque la relación con mis compañeros no es la mejor. Pero bueno, tiempo al tiempo, ya va a llegar la hora de despedirse por fin, no?
    Un saludo!

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  3. Que estés feliz, que estés segura del paso, que vivas el día, que el miedo no amedentre... ¿Qué mejor regalo?
    A disfrutar todo momento, mi querida. A disfrutar, sólo eso puedo aconsejarte desde el alma. ;)

    ¡Abrazo gigante!

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