jueves, julio 25

El tiempo sólo es tardanza de lo que está por venir

Hoy acaba de terminar uno de los momentos más significativos de mi vida; el viaje de egresados. Si tuviera que ser honesta, creo que la espera del mismo fue más emocionante que el viaje en sí. La pasé re lindo y me llevo los mejores recuerdos, sin embargo nada se compara a la ansiedad que sentí los días previos. Fue algo que esperé durante seis años de mi vida y me resultaba difícil de creer que ya estuviese llegando. De la misma forma que ahora me resulta difícil de creer que terminó. Más allá de eso, no estoy decepcionada en lo más mínimo.
No me lo voy a olvidar jamás. La verdad no fue como lo había imaginado. Ni mejor ni peor, simplemente diferente. Siempre me pasa esto de pensar que si hubiese cambiado un par de cosas, quizás la podría haber pasado mejor, pero esta vez sólo quiero quedarme con los recuerdos lindos y dejar atrás esas situaciones que no me agradaron tanto. No quiero que mi vida se base en un arrepentimiento constante de lo que podría haber pasado. Por suerte fueron más momentos lindos que feos. Estuve con amigos, la pasé genial, me uní más con ellos, me reí, lloré, comí como un chancho, conocí lugares espectaculares, estuve en boliches que quizás no vuelva a pisar nunca más... qué se yo, esas son las cosas que voy a registrar mientras elimino aquellas "expectativas incumplidas", que no son parte de Bariloche sino que viven en mi. Fue un error querer asociarlas.
A lo largo de esta entrada no se nota cómo me siento, así que mejor lo dejo en claro. Estoy re feliz. Estoy feliz de haber adquirido esa capacidad de dejar atrás lo que no salió como esperaba, quedarme con lo bueno y salir hacia adelante. La mayoría de las veces sólo dejaba que lo malo me consumiera hasta el punto de hacerme pensar que lo vivido no había valido la pena. Estoy feliz de haber hecho lo que yo quería sin dejarme presionar por nadie más, de disfrutar las cosas a mi manera. Hacía rato que no me sentía dueña de mi misma. Por último, estoy feliz porque toda esta experiencia me hizo crecer un montón como persona, me mostró quienes son mis verdaderos amigos y me ayudó a darme cuenta de que por más que me sienta sola, nunca lo estoy.

Gracias, Bariloche. ¡Gracias por tantas emociones!

Una canción: I'm yours - Jason Mraz

2 comentarios:

  1. Bariloche siempre nos deja esa sensación de nostalgia.
    No te olvides que tantos los buenos como los malos momentos fueron necesarios para ir aprendiendo.
    Un beso!

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