sábado, julio 13

Don't stop the party

Es increíble lo que aumentó mi emoción por Bariloche hoy. Se ve que, como fui temprano a comprarme lo que me faltaba y ya tengo todo, estoy libre de preocupaciones. El punto es que no puedo esperar más. No paro de saltar por toda la casa, mi pieza es un quilombo, todo lleno de ropa, bolsos, valijas, calzado por todo el piso, etc. Me muero, lo juro.
Hay una cosa que sí me preocupa, y prometí ser honesta con esto en mi blog. Para mayo, más o menos, había perdido algo de peso. Resulta que lo estuve empezando a ganar de nuevo en el último mes y siento que el disfraz me queda re mal. Me quiero morir con respecto a eso, pero bueno. Voy a intentar darle la menos cantidad de importancia posible porque no puedo dejar que algo así me arruine el viaje, y soy muy capaz.
La fiesta pre-bariloche no estuvo buena. En un momento me puse a llorar, justamente por ese tema. Además, muchas amigas mías también lloraron por problemas de chicos, se cagaron a piñas, tiraron piedras contra el boliche, rompieron un vidrio. Fue terrible quilombo.
Después de la fiesta, la idea era ir al colegio directamente donde nos esperaba una recreación, pero Ori y yo no tuvimos ganas y nos volvimos a dormir a mi casa.
¡Hoy fui a la peluquería! Me corté un poco el pelo y me hicieron un baño de crema. Lo malo es que no me lo puedo lavar hasta el miércoles y me da cosa, pero le voy a hacer caso a la peluquera.
Bueno, a pesar de todo AY DIOS ESTOY MUY EMOCIONADA, SIENTO QUE EL LUNES CUANDO VEA EL COLECTIVO VOY A CONVULSIONAR. LOS AMO, BESOS.

Una canción: I miss you - Blink 182

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