viernes, junio 14

Countdown

Creo que por hoy voy a dejar de lado las entradas reflexivas que no entiende nadie excepto yo, y pasaré a relatar el día de hoy.
Nos habían avisado hace unos días que entraríamos cuatro hemosas horas tarde ya que iban a faltar la profesora de psicología y el de filosofía. Mi plan era aprovechar para dormir más y levantarme tipo ocho para plancharme el pelo porque lo tenía un asco. Resulta que, no sé por qué razón, me falló el reloj biológico y terminé despertándome a las siete menos diez por mi propia cuenta, es decir, sin despertador. Aproveche para desayunar, cambiarme y ocuparme del pelo para sacarmelo todo de encima temprano, y poder pasar el resto de la mañana boludeando en la computadora. Así fue hasta las diez menos diez, que me comí una mandarina y partí para la parada. Justo cuando llegué, me di vuelta y allí venía el micro. I'm a lucky bitch.
Llegué al colegio y lo encontré a Ulises. Me dijo que la había visto a Marina dibujando en el buffet porque, al igual que él, estaban en el colegio desde las ocho de la mañana; están enfermos. Ni bien entré al patio del buffet me quise morir; la vi colgada, la bandera con la cuenta regresiva de los días que quedan para irnos a Bariloche. Increíble, todavía no caigo. Me quedé en una mesa con Marina y Uli, y al rato llego Viqui. Nos quedamos hablando hasta que tocó el timbre para entrar. Tuve dos horas de subjetividad, en donde le entregué el trabajo práctico a la profesora. Recreo. Dos horas de ICA, qué paja. Por suerte el viernes que viene es feriado y no tengo que verle la cara dentro de dos semanas.
El timbre de salida se hizo esperar, pero por fin llegó. Resulta que me enteré ahí mismo que en cuestión de media hora, iba a tener lugar la segunda reunión del taller de Trabajo Social, al cual tengo ganas de unirme desde el año pasado pero nunca pude por los horarios. Por suerte los viernes no tengo nada que hacer, así que me quedé. La verdad, me encantó. Hablamos de los planes que tenía el taller de participar en un centro comunitario para chiquitos, la manera en la que buscaban hacerlo, el aporte de ideas, etc. Me sentí tan comprendida. Es justo lo que siempre quise hacer pero nunca supe cómo; algo por la comunidad.
En fin, ya estoy de vuelta en casa, lista para el fin de semana. Mañana festeja su cumple mi hermano y se me va a llenar la casa de pendejos. Intentaré prepararme mentalmente.
Au revoir.

Una canción: Girl On Fire - Alicia Keys

1 comentario:

  1. Gracias por tu consejo, me hicieron muy bien tus palabras... Ame tu foto de abajo de dos grandes, genia total.
    Besos enormes!

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