miércoles, abril 24

Please don't slow me down if I'm going too fast

Última clase de educación física y última clase de inglés hasta la vuelta. Faltan seis días y todavía no caigo. De alguna manera, no quiero irme porque sé que cuando vuelva me voy a querer matar y no voy a poder mirar a los ojos a algunos profesores y decirles que "estuve enferma". Para colmo, es justo durante el cierre de bimestre, y me voy a perder unas cuantas evaluaciones.
No tendría que preocuparme tanto por eso, soy una tarada. Igual, obviamente tengo las re ganas de llegar allá y olvidarme de este lugar por un par de semanas. Pero no hay forma de que no le de cinco mil vueltas a lo mismo, así soy yo. Aunque estoy tratando de cambiar. Ayer leí algo en facebook sobre un psicólogo que decía que las preocupaciones son como un vaso de agua; no importa el peso que tenga, lo determinante es el tiempo que lo sostenés: si estás un rato, no pasa nada. Pero si pasás horas, días o semanas cargándolo, se te va a paralizar el brazo.
Así que eso describiría exactamente lo que estoy tratando de hacer; soltar el vaso un cacho y dejarme llevar por las cosas buenas de la situación. Después de todo, es un re viaje, ¿para qué arruinármelo por cosas que todavía no sé si van a pasar?
Se puede decir que en este tiempo me siento bien. Siguen estando algunas de esas cosas que siempre están, sólo que ahora intento optar por dejar de cargarlas tanto tiempo sobre mis hombros. No sólo con el tema del viaje y el colegio, si no con la vida en general. Me siento bastante orgullosa de cómo estoy actuando.

Una canción: Reptilia - The Strokes

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