miércoles, abril 17

I love you just a little too much

A veces es sorprendente lo rápido que pierdo las esperanzas. Estoy segura de que no muchos aguantarían un día siendo yo, o sintiendo lo que siento. Sin lugar a dudas, me entenderían mejor, pero no es algo que vale la pena comprobar.
De todos modos, no quise hacer esta entrada para contarles una vez más de mis depre-días, porque de ellos tengo bastantes como para relatarlos una y otra vez. Hoy, más bien vine a hablar de otra cosa.
¿Vieron esa gente que, no importa lo que haga, siempre te hace sentir mejor? Puede que no parezca que lo están haciendo, pero así como me bajoneo con la cosa más estúpida, también se me sube el ánimo de la misma forma. Me sirve mucho cualquier tipo de conversación donde me sienta entendida, comprendida. No es necesario escuchar ninguna palabra perfecta o consejo de psicólogo profesional. Simplemente necesito saber que alguien comparte lo que digo, o que ya lo haya sentido alguna vez. Tampoco es que me pongo a hacer catarsis con la primera persona que me dice "hola", pero tengo cierta facilidad para identificar a esa gente con la que me puedo abrir sin que sepan la historia de mi vida.
En mi opinión, una de las cosas más lindas que te pueden pasar es sentirte escuchado o contenido. Y ni hablar cuando la otra persona te hace saber que siempre va a estar ahí para vos.
Creo que es evidente la razón por la que vine a escribir esto. En este tiempo estuve encontrando gente así, y me siento tan feliz.

Una canción: Serial Killer - Lana Del Rey

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