domingo, abril 28

Load up on guns and bring your friends

Pasado mañana me voy, y sin embargo este fin de semana no tuvo nada diferente a los demás; me junté con amigas, leí para el colegio, revisé la estantería de CDs de mi papá para sacarle algunos. Todo está como siempre.
Parece que todavía no caigo que cuando llegue el martes voy a tener que almorzar volando y salir para el aeropuerto, y todo por culpa del colegio. Si no tuviese responsabilidades hasta el último día, no dejaría de pensar en el viaje, pero lo único que tengo en mi cabeza ahora son los putos exámenes de mañana. No veo la hora de que suene el último timbre del martes para irme a la mierda y no preocuparme más por quince hermosos días en donde la voy a pasar increíble.
Tampoco quiero pensar en la vuelta, porque sé que se me vienen cuarenta mil exámenes en la misma semana, al igual que cuando me fui a Europa, pero como dije el otro día, estoy intentando dejar de darme manija con todo. Ya fue.
Ayer a la tarde, fui a la casa de Rochi con Mari y literalmente lo único que hicimos fue estar tiradas comiendo, charlando, escuchando música y sacando fotos. That's life. Más a la noche, Coti me invitó a cenar a su casa. Intentamos hacer ñoquis de papa, pero seguimos tan mal la receta que nos quedó una masa como para que coman veinte personas, y tardaron una hora en hacerse. Fue entre cómico y desesperante, sobre todo para mi que me pongo paranoica y re negativa cuando las cosas no siguen su curso. Pobre Coti que me tuvo que aguantar. En fin, para el momento en el que ya estaban listos, a mi me había empezado a doler el estómago de todo lo que había comido en la casa de Rochi. Por consiguiente, no pude probar muchos. Lo único que nos salió bien fue la salsa. Nos sentamos a mirar la película Life of Pi, pero me quedé dormida ni bien empezó, juro que estaba cansadísima. Aunque la juntada no salió como lo esperábamos (o como yo lo esperaba), al menos no me quedé en casa aburriéndome. Tendría que preocuparme menos por todo, ya lo sé.
Hoy me levanté tempranito, desayuné, leí uno de los capítulos de Facundo para mañana, ordené la pieza (moriremos todos), y ahora estoy tirada escuchando un CD de Nirvana que justamente acaba de terminar, así que voy a ir a cambiarlo por el de Oasis otra vez, porque me encanta.
Bueno, estos están siendo mis aburridos días pre-viaje. No va a pasar lo mismo cuando llegue el martes, no. Lo voy a disfrutar como la mejor.

Una canción: Champagne Supernova - Oasis

2 comentarios:

  1. Holaaaaaaaaa :)
    Ah como extrañaba pasar por acá :B Paso y me cambias el formato de tu blog, me confunde (? ah jajajaja

    Ahora que ando por aquí, primero, copado lo del viaje, yo nunca viaje en avión, pobre de mi :_ jajajaj Algún día lo voy a hacer, lo sé...

    Además de eso, me suele pasar que te juntas con amigas y el cansancio te gana y esa no era la idea, pero creo que todo es mejor que aburrirte en tu casa jajajaja

    Ohhhhhh Nirvana y Oasis que terribles bandas, genial escucharlas acostada comiendo chocolate (? jajajaja

    Bueno espero que estes bien y perdón por mi ausencia, ni a mi me gusta no pasar por acá :___ Nos leemos, besos linda.

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  2. Suerte en el viaje y muy buenos gustos de música.

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