sábado, febrero 16

Let me put on a show

Bueno, ahora sí. Me tomo estos minutos para escribir una entrada, porque honestamente, anoche estaba tan cansada que no me daban la mente ni los dedos.
El jueves no conté mucho sobre mi día, así que puedo decirles que fui a enseñarle inglés otra vez a mi amiga, y resulta que se había confundido la fecha y no rendía ayer; rinde el dieciocho. Seguramente me llame para que vaya una vez más.
Ayer a la tarde, tuve el cumpleaños de una amiga de toda la vida, y la casa estaba llena de gente. La pasé re bien, porque también charlé con personas de la escuela con la que normalmente no suelo tratarme. Me reí mucho. Cuando volví a mi casa, hubo asado familiar. Además de la familia, estaban mi tío, mis abuelas, mi primo y su novia, con la que me llevo genial. Fuimos a comprar helado, jugamos al Mario en la Nintendo y al final me fui a dormir porque no daba más.
Mi único plan para hoy es ir al cine con Jose a ver Les Miserábles. Hace tanto tiempo que quiero ver ese musical, y justo lo traen a la pantalla grande. No puedo estar más feliz.
Otra cosa que deseaba comentar, es que cambié de carrera. Mi idea inicial era psicología, y aunque me la pasaba tironeando entre esa e inglés, siempre me inclinaba más por la primera. Creo que estaba tan empecinada con eso, que no abrí bien los ojos a la otra opción (de hecho, nunca chequeé las materias ni nada). La psicología es algo que me interesa mucho, pero al ponerme a reflexionar, me di cuenta que, si yo soy una de las personas más dinámicas del mundo (que quiere viajar de acá para allá, perfeccionándose y haciendo cursos), no me conviene estudiar y trabajar de algo que me tenga encerrada todo el día. Debe ser una disciplina fascinante, y más si te gusta, pero a veces dudo en si es para mi. ¿A qué me refiero? Cuando se trata de esa carrera, lo que mayoritariamente se hace, es leer. Cualquier estudiante de psicología te lo puede decir. A mi me gusta leer...cosas que me interesan. Pero yo no puedo explicar lo que me cuesta estudiar algo que no me gusta. Hay gente que la puede pilotear igual. Yo me canso muy rápido, y soy capaz de dejar la carrera por la mitad, cosa que no quiero.
Así que ahora tengo la idea del traductorado de inglés. Confieso que muchas veces me dije a mi misma "¿y si estudio traductorado?" pero creo que tenía demasiadas dudas como para seguir a la voz interna, que de hecho es a quién tenemos que escuchar. Mi decisión se basa en varias cosas. Primero y principal, amo el inglés. Es algo de lo que nunca me canso. Estudiando para el first, me di cuenta de lo que disfruto sentarme a hacer los ejercicios, y enseñándole a mi amiga, también me di cuenta que me agrada enseñar, aunque no sepa hacerlo bien. Segundo, los idiomas abren muchas vetas al tipo de "dinamismo" del que yo hablaba. Eso me lo dijeron varias personas que se dedican a los idiomas. Siempre es una buena oportunidad para viajar. Tercero, si bien hay materias en las que tenés que leer (como en todas las carreras), mi papá me contaba que casi todo se trata sobre hacer ejercicios y practicar, que es lo que más me gusta a mi (es extraño que deteste tanto las ciencias exactas). Cuarto, estudio inglés desde que tengo ocho años, y eso juega a favor porque estoy más acostumbrada. Quinto, para entrar a la facultad, necesitás un nivel de first, y yo lo rindo ahora, así que no tengo que dar el examen.
En fin, estoy muy contenta con mi decisión. No sé bien cuánto va a durar, pero por ahora, me siento conforme y algo aliviada.
Kisses.

Una canción: Look after you - The Fray

2 comentarios:

  1. Ahh pues está bien eso del cambio de carrera, que te vaya bien en lo que quieres hacer :D

    Saludos!

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  2. Muy bien. Si el inglés es tu fuerte, adelante. Te llevará lejos.

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