miércoles, enero 30

Showed me what it was to cry


A veces pareciera que tenemos un mecanismo de defensa que nos obliga a guardarnos las cosas en las peores etapas, cuando en realidad sería el momento más apropiado para decir lo que tenemos que decir. Resulta muy difícil confesar que tenemos un problema, porque eso va a llevar a dejarnos expuestos. Cometemos el error de pensar que somos los únicos que estamos pasando por algo malo, y si algo aprendí es que todos tenemos problemas. Nadie está del todo bien; siempre hay algo que nos persigue o nos tira abajo de vez en cuando. Por supuesto, sé que hay personas que la tienen mucho peor, pero ese no es criterio para decidir quién tiene derecho a pedir ayuda.
Hace poco vi un programa de televisión que explicaba que parte de esto se debía a que nacimos siguiendo una especie de estereotipo, impuesto por las familias o por la sociedad en sí. Se trata de un estereotipo que le dice a los hombres 'aguantátela', 'los hombres no lloran', 'no actúes como mujer', 'no seas marica' y otras frases del estilo. En cuanto a las mujeres, nos dice cómo sentarnos, cómo hablar, de qué trabajar, cuándo ser invisibles, cómo vestirnos y cómo debe ser nuestro cuerpo. Si fuese por mi, rompería con toda esta antigüedad y hacerle entender al mundo que no hay nada más valioso que ser uno mismo. Tener la habilidad de romper el cascarón y aceptar que nos equivocamos es difícil, y yo lo entiendo porque también me pasó. Pero una vez que somos capaces de sacarnos todo eso que estamos cargando, estamos libres para empezar de nuevo.

Una canción: Torn - Natalie Imbruglia

5 comentarios:

  1. qué documental es? me gustaría verlo.
    Ah, y no hay libertad más linda (supongo), que el momento en el que sabés que te libraste de los estereotipos. De todos no, creo que es imposible, pero cuando sabés que estás más allá de eso que te es impuesto, sentís que es un logro personal enorme.
    Te mando un beso!

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  2. A mi me pasa particularmente con las chicas. Las veo caminar por las calles todas iguales. Se visten igual, los mismos colores, los mismos esmaltes, los mismos celulares, el mismo corte y estilo en el pelo. Ahí, en ése minuto y después de mirarme, me digo: ¿ tendrán los mismos ideales, las mismas problemáticas y las convicciones? ¿ cómo es que puede ser que un " envase" aveces nos separe tanto?

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  3. Es cierto, la sociedad nos vive imponiendo cosas, tenemos que seguir ciertos estereotipos como bien dijiste para no ser mal vistos, para estar en el molde, y si no somos como la sociedad nos impone somos mal vistos, un bicho raro. Es tristísimo, pero es así, el mundo puede ser una mierda.
    Un beso Juli!
    PD: me sentí demasiado identificada en la entrada anterior, mi mamá siempre piensa que me tiene que nacer limpiar y ayudar, si me lo pide lo hago,pero no me va a nacer hacerlo, al fin alguien que me entiende!! ajajajajajajaj

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  4. :O es nuevo el diseño del blog? es que no recuerdo, pero se ve lindo :D

    En fin, ahora si hablando del post, es una gran lástima que tengamos que ser todos casi iguales y hacer lo mismo para ser ligeramente aceptados por la sociedad, el que hace algo diferente es mal visto y eso no debería de ser

    Saludos!

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  5. Hay personas y momentos para bajar la guardia y desbordar nuestras inquietudes. Las figuras antropológicas del hombre y la mujer indudablemente van seguir conservando la mayoría de su conducta e ideologías.

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