sábado, diciembre 29

Excuse me

Son las cuatro de la mañana y estoy acá nuevamente porque no puedo dormir. No puedo dormir porque no puedo parar de pensar. ¿En qué? En lo mismo que hablé hace un par de horas.
Al releer la entrada, parece como si hubiera dado a entender que las personas no tenemos derecho a cambiar. Juro que no es lo que quise decir, puede que quizás no lo haya expresado de la manera correcta. Me parece que los humanos tenemos múltiples facetas. Al parecer, hay algunas de ellas que no se las enseñamos al mundo, y otras que las empezamos a descubrir a medida que pasa el tiempo. Cuando conocés a alguien hay ciertas cosas de esa persona que te agradan, entonces bajás los muros y dejás que entre. Obviamente, puede haber facetas que no te gusten, pero uno siempre acepta a los amigos comos son, justificándose en las razones por las cuales los eligió. El problema viene cuando toda una serie de actitudes desconocidas comienzan a surgir por parte del otro y te das cuenta que esas facetas nuevas le están ganando a las viejas. Les están ganando a aquellas a las cuales te aferraste en un principio. Ahí es donde empezás replantearte por qué carajo están en tu vida.
Estoy intentando repasar cómo nos volvimos tan cercanos y de repente tan lejanos. Trato de ver dónde está el error, pero nada parece haber sucedido. Lo peor de todo, es que ya pasó por situaciones similares. ¿Es que no aprendió la lección? ¿O realmente todo le importa tan poco? Mirá que yo soy de los que tropiezan con la misma piedra varias veces, pero sólo cuando se trata de cosas que me perjudican a mi. Jamás volvería a dañar a un amigo si ya cometí el error una vez. Cuando hay otros involucrados, debemos tener mucho cuidado, porque en esos casos nuestras acciones no sólo se aplican a nosotros. De todas maneras, soy de esas personas que saben dar otra oportunidad. Para ser honesta, todavía no lo hice porque estoy esperando que se de cuenta de lo mal que está haciendo las cosas. Ojalá encuentre la forma de volver a recordarme por qué lo quiero tanto.

Song: Je veux - Zaz

1 comentario:

  1. Te entiendo muy bien, y es cierto, cuando conocemos a alguien le vemos la 'faceta' que nos agrada, y la 'mala faceta' por más que sea pequeña o grande la ignoramos. Y después 'nos decepcionan' o simplemente, hace cosas que no las esperábamos. Es muy normal. Y esa persona seguramente se va a dar cuenta que te hiso mal. Tranquila :)
    Suerte, felíz año nuevo.

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