viernes, octubre 26

Why

Juro que lo intenté. Mantener la cabeza arriba y contener la respiración mientras escuchaba cosas que no quería ni tenía por qué escuchar. Lo peor de todo es cuando esas palabras provienen de tus propios padres y no sabés cómo reaccionar. Intenté distraerme, levantar la mesa, limpiar los individuales. Pero fue más fuerte que yo, arrojé la rejilla contra la mesa con fuerza y corrí escaleras arriba.
Me llamaron. Me llamaron. Gritaron mi nombre mil veces más, pero tenía que resistir. Agarré un libro para ver si podía ocupar mi mente en otra cosa, pero ¿a quién quería engañar? Las lágrimas no dejaban de caer, los sollozos no se dejaban de escuchar, y no importaba cuánto desease sumergirme en lo que hizo Don Quijote al salir de la venta, era tan imposible como pretender que todo estaba bien.
Empecé a escuchar pasos subiendo las escaleras. ¿Qué podía esperar en ese momento? ¿Un abrazo? ¿Un "disculpame"? ¿Un "hablemos"? No. No quiero victimizarme pero no pude creer que después de haberme partido el alma, su única preocupación era "¿No escuchás cuando te llaman? ¿vas a lavar los platos o estás esperando que lo haga yo?"
Decepción. ¿Se olvidaron de que somos una familia? ¿Se olvidaron de que algunas veces uno no tiene ganas de hablar de ciertos temas? Bronca. "No les voy a hablar nunca más. Juro que no les voy a hablar nunca más"
Cambié la cara rápidamente porque estaba por llegar una amiga que no veía hace un montón, pero aunque sonreí, me reí y pretendí que no pasaba nada, el pensamiento seguía ahí, y aún lo está haciendo. No sé cómo voy a volver a verles la cara. No sé qué decir ni cómo actuar. No sé si me quiero llorar o intentar ser más fuerte. No puedo, no puedo más. Quiero salir de acá.
Pero no me olvidé de lo que escribí ayer. Esta es mi vida, y si tengo que dejar de lado comentarios que sean de personas tan cercanas, voy a hacerlo. No me van a detener tan fácilmente.

Song: Hold on - Good Charlotte

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