domingo, agosto 26

Katniss Everdeen

Son las 00:18 de la noche. Mañana tengo examen de Derecho Político.
Sigo despierta, no estoy estudiando y además robé la notebook de papá mientras estaba dormido, estoy en lo que llamaríamos "una misión suicida", digna de dejarme una semana sin computadora si me descubren. Aunque si mi papá entra de repente a la pieza y me encuentra, planeo decirle que estoy buscando información para el examen de mañana porque me quedaron un par de dudas y no puedo dormir si no las blanqueo; todo calculado.
Tuve la necesidad de entrar al blog si o sí, porque ya se volvió como una necesidad para mi escribir acá. Hoy me la pasé pensando sobre qué podía escribir, porque ya se volvió algo rutinario que escriba sobre mi día, pero después caí en la cuenta de que esto es como uno de esos diarios íntimos que siempre quise empezar y no pude completar. Este es mi espacio, y nadie puede censurarme de contar lo que quiero, así que voy a relatar lo más relevante del día:
Durante este fin de semana, el canal HBO estuvo desbloqueado {durante el resto del año hay que pagar para verlo} y justo pasaron mi saga preferida de todos los tiempos, mi obsesión, mi enfermedad, mi todo. Para el que no me conoce, me refiero a Harry Potter. Transmitieron las últimas dos partes de la saga, las cuales vi en lugar de estudiar derecho; aguante yo.
A la noche sí, me puse a estudiar, pero no duré mucho porque justo cayó mi tío y me trajo "Los Juegos del Hambre" Me puse a leerlo y avancé casi 80 páginas, me gusta demasiado.
Mañana creo que voy a faltar a las primeras tres horas de biología, para seguir estudiando. Es un día agitado; tengo educación física y después inglés, pero me consuela saber que quizás el martes no hay clases y voy a la masajista, wiii.
Pensándolo bien, en realidad si tengo algo interesante que contar, o mejor dicho, que confesar. Ayer escribí que no había ido a la fiesta del colegio porque no quería pagar {lo cual, en parte, es verdad} pero la verdadera causa, aunque me cueste decirlo, fue el miedo. El miedo a las fiestas que creí que había superado. ¿Miedo a qué? A que mis amigas me opaquen, a que nadie me de bola, a pasarla mal, a que se rían de mi. Un poco estúpida, ¿no? Pero bueno, así soy yo. No da más hacerme la valiente, la rebelde way, la young wild & free, porque no lo soy. Si en algún momento quise mostrar eso, estaba errónea.
No sé a ciencia cierta qué es lo que me pasa con esos eventos, pero luego de reflexionarlo, me di cuenta que quizás no me sienta tan segura de mi misma como creí que lo estaba. Obviamente no estoy como antes, mejoré. Pero fui una ilusa al creer que había borrado esos pensamientos negativos y que estaba todo bien. Se puede decir que casi estuve engañándome a mi misma todo este tiempo. Igualmente, lo único que ahora me hace sentir así, lo único que toca mi punto débil, es esto. Fiestas, gente, chicos, yo {ente social de la humanidad}. Antes me pasaba con todo, por suerte ya no. No es con taaaaaaaanta magnitud como antes, pero es claro que sigo evadiendo las salidas como lo hacía antes.
No sé, supongo que voy a tener que volver a plantearle esto a la psicóloga. No es que me ponga mal ni nada, pero me molesta un poco.
Bueno, voy a seguir estudiando un rato, o quizás leyendo, porque pareciera que el libro me está llamando desde la repisa.
Buenas noches y suerte con sus lunes mañana.

1 comentario:

  1. Yo creo que nunca se borran del todo esas cosas que nos preocuparon en el pasado. En mi caso en particular, no me gustaban (ni gustan) las fiestas pero por el hecho de mis amigas también, no sé, ellas salían con otro propósito que el mío, como hacerse las diosas y estar con algún pibe, a mí no me interesaba eso. Quizás también puede ser que no me haya gustado, como vos decís, el hecho de sentirme opacada. Pero ahora que ya no me junto con ellas y estoy con personas con las que puedo ser más 'yo' me doy cuenta de que no era tan malo salir y ahora cada vez que voy intento cagarme de risa de la gente borracha y desagradable y no preocuparme por mí.. Jajajaj, igualmente no salgo nunca pero porque prefiero mi casa. Qué se yo, no creo que con lo que te digo te vaya a cambiar mucho el autoestima porque yo tampoco lo tengo muy alto, pero a veces relajarte un poco, dejar de pensar en el qué dirán y decir 'fuck offfffffff' está bueno. Aparte, si no te gustan las fiestas, quién te obliga a ir? Nadie, sos libre de hacer lo que se te cante y si no te se te canta ir a un lugar en el que sabés que no las vas a pasar bien, no vas y listo.
    Me copéeeeeeeeeeee escribiendo demasiado, perdón jajaja. Un súper beso, suerte!

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