domingo, julio 22

Dark Paradise


Me di cuenta que me vivo quejando por cosas que no ameritan semejante alteración.
Pienso que pocas veces las personas nos damos cuenta de todo lo que tenemos. Porque si me pongo a pensar bien, ¿de qué me puedo quejar? Tengo una familia linda y unida, donde nunca hay secretos, ni peleas. Vivo en una casa que me encanta, donde puedo tener mi propio espacio, donde a mis papás no les importa que me exprese. Me va bien en el colegio, hago lo que me gusta y tengo amigos verdaderos con los que sé que puedo contar. ¿Qué más se puede pedir?
A veces nos quejamos por cada estupidez y decimos “¿Por qué a mí?” Sin mirar el “panorama amplio”, ignorando que las cosas podrían estar veinte veces peor.
Deberíamos dedicar sólo cinco minutos de nuestro día en mentalizarnos el lugar en el que estamos, y preguntarnos “¿Realmente es tan malo?
Me propongo algo a mi misma: intentar ver el vaso medio lleno cada vez que quiera largar todo.

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