martes, junio 26

If this was a movie

Tengo que terminar con esta mentalidad de película porque me hace mal. Pero a la vez, es mi único escape de esta realidad. De mi realidad.
Toda mi infancia me dejé influenciar por el hecho de que mi vida iba a ser como la de las películas y los libros, más que nada en cuanto a mis relaciones sociales. Por ejemplo: tener esa relación de mejores amigos con mis padres. Incluso en varias instancias, me he llegado a imaginar situaciones como si las estuviera viendo a través de una pantalla.
Pero no. Sé que no es así. No voy a ir corriendo a decirle a Él todo lo que siento, por más que me lo imagine una y otra vez en mi cabeza. Tengo que dejar de fantasear con las respuestas que Él podría darme, porque sé que al final nunca se lo voy a decir y me lo voy a tener que guardar conmigo. Por lo tanto, nunca voy a tener una respuesta. Ni buena ni mala.
Eso me pasa por querer cosas fuera de lo común. Esa vida interesante, donde hasta las depresiones son más entretenidas. Hay una realidad allá afuera. Mi vida no tiene nada de extravagante. Soy una más del montón, con sus días felices y tristes.
Pero tengo la gran esperanza de que todo va a cambiar, porque si hay algo real en todo esto, es que el futuro está en mis manos.

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