viernes, mayo 11

We believe

Cinco minutos luego de publicar la entrada anterior, él me habló :) para ver cómo estaba. Hoy estuvimos bastante tiempo juntos también, y nada, estoy feliz con respecto a eso.
Por otra parte, ayer fui a Gloria, hablamos, y la verdad que salí muy contenta de la sesión ya que pudimos cerrar un par de temas que yo nunca habría podido cerrarlos sola. Gracias Gloria. Cuando salí de ahí, fui a canto. ¡Qué buena clase! probamos un montón de ejercicios nuevos y logré hacer algo con respecto al timbre de voz, que no puedo explicar bien con palabras, pero estoy feliz.
Hace un tiempo ya, que me viene pasando algo que me gustaría confesar:
Todo el mundo sabe que la música me gusta muchísimo. No sólo escucharla, si no practicarla, sentirla, investigarla, disfrutarla. Pero yo siempre la vi como una forma de divertirme. Sin embargo, me estoy empezando a dar cuenta que nunca me siento tan feliz como cuando salgo de canto, o me pongo a escuchar alguno de los CDs que hay en casa. Sinceramente, me libera, no lo sé, siento que nada me hace mejor. Esto me llevó a pensar que realmente mi sueño es dedicarme a la música. A cantar, a tocar instrumentos, a componer. Quizás algunos me tomen como una loca, pero nada me hace tan feliz como eso. Ayer en el auto le dije a papá "Psicología me encanta, pero la música me hace feliz" a lo que me respondió "Lo único que tenés que buscar en esta vida, es ser la persona más feliz del mundo"
Finalmente decidí que no voy a empezar a preocuparme por eso, si no, dejar las cosas como están, y ver por donde me lleva la vida. No voy a presionarme por cantar mejor, o algo así. Voy a seguir haciéndolo por la misma razón que lo estoy haciendo ahora: porque me encanta. Psicología me fascina, sé que seguramente voy a terminar estudiándola, pero jamás voy a abandonar la música, y si en algún momento surge algo, dejo todo. Dejaría todo por ser feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario