miércoles, enero 11

Blue Sea

Bueno sí, hola (?) faltan diez días para Mar Azul, no sé qué me voy a llevar, no sé a qué hora salgo, no sé a qué apartamento vamos, no sé con quién viajo en el auto, no sé ni me importa.
Creo que en esas pocas líneas se puede ver claramente toda la emoción que le pongo al asunto (nótese el sarcasmo señoras y señores).
¿Que voy a hacer una semana sola en la playa?
Encima en la playa. Si me decís que es la montaña..bueno, pero una horrorosa playa como todas las que dan vuelta por la costa bonaerense, llena de gente que se ubica una al lado de la otra abajo de la asquerosa sombrilla que provoca que tengas que ir pidiendo permiso para no pisar a las boludas que toman sol; llena de pendejos que juegan al padel y te rebolean la pelota; llena de pelotudas que te miran de arriba a abajo si tu tono de piel es similar al de Casper el fantasma, con un par de Rayban, reboleando sus atributos llamando la atención de una masa de infradotados que van a lucir sus abdominales mientras juegan al fútbol; y el típico pelotudo que por hacerse el capo se mete al mar y se va al carajo provocando que el conchudo del bañero que no hace una chota en todo el día tenga que moverse de su trono para poder salvarlo. Y el boludo del heladero que pasa cada cinco minutos tentando a todos los pendejos que lloran como maricas para que mamá les compre un TOFI.
Fui a plantearle estas opiniones a mi papá, rogándole que me deje quedarme en mi casa. Se puede decir que el hombre no cree mucho en la pedagogía moderna, así que básicamente me mandó a la re concha de mi vieja aclarando que yo "soy menor de edad por lo que no se discute las decisiones que toman mis padres (ya que como son mayores saben más que yo) así que voy a ir a donde ellos se les cante el quinto forro de las pelotas, porque ellos hacen todo por mi y no tengo de qué quejarme" y la concha de la vaca. AMOR Y PAZ.

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