miércoles, diciembre 14

My 2011 experience

Hoy leí la entrada de una amiga en donde contaba digamos, un resumen de su 2011. Pensé en hacer lo mismo, Gloria dijo que no tengo que ocultar mis problemas, si no expresarlos.
A pesar de todo lo que pasó este año, no me arrepiento de nada. Lo arranqué muy bien, luego de mi cumpleaños de quince. Si bien me había peleado con una muy amiga mia, logré superarlo y hoy en día no nos llevamos ni bien ni mal, pero estoy bien con eso. Hacía un año y medio que había empezado a planear mi viaje de quince. No podía esperar más. A pesar de la emoción y la excitación por irme, logré que me fuera bien en la escuela en el primer cuatrimestre. Por fin llegó. Por fin llegó el 21 de abril de 2011. Pisé el aeropuerto de Ezeiza y no podía esperar más. Pasaron tres horas hasta que nos hicieron pasar a un lugar que iba hacia el avión. Mis hermanos me abrazaban, mis abuelas lloraban, mi tío me daba recomendaciones. Recuerdo pisar el avión; la primera palabra que me dijeron fue "Bongiorno" ya que la aerolínea era italiana. Si bien el viaje fue muy incómodo y largo me la banqué. Me la banqué porque sabía lo que se venía después. Mi emoción se incrementó cuando vi que estabamos sobrevolando Africa. Me acuerdo que me asomé por la ventana y sonreí, estaba viendo suelo de otro continente. Por fin llegamos a la bendita Roma, donde haríamos escala, y cambiaríamos de avión. Ya empezar a escuchar hablar en otro idioma hacía que se me llenaran los ojos de lágrimas. Nos subimos a otro avión y 3 horas después...llegamos a Londres. Pero el aeropuerto no se parecía en nada al Londres que había visto en las películas, los aeropuertos eran todos iguales. No puedo explicar lo que significó para mi, escuchar el acento británico. Era como vivir un listening del instituto de inglés en vivo y en directo.
Tomamos un subte que salía del aeropuerto, que nos llevaría a otra estación. Tampoco vi nada del Londres que esperaba, ya que íbamos bajo tierra. Al llegar a la estación mi papá llamó a los ingleses que nos alquilaban el departamento para preguntar la dirección, una vez anotada, tomamos un taxi. Un señor viejito canoso, nos abrió la puerta y nos ayudó a subir las valijas. Era tan raro que el volante estuviese del otro lado!!!! 
Hablé un poco con el taxista del clima...me dijo que habíamos tenido suerte, nos había tocado la semana más calurosa. Íbamos con el taxi por un túnel, cuando de repente salimos de él,y ahí si. Vi la ciudad de Londres, las verdaderas calles de Londres, y para sorpresa de mis papás me puse a gritar y a llorar. El viejito se reía. Esos son los primeros recuerdos que tengo de ese viaje increíble. Lo que siguió después fue una alegría tras otra. París, Roma, Venecia y yo era feliz. El último día fue un suicidio, lloré muchísimo en el avión. No quería volver a mi vida normal, a mi horrible ciudad (horrible en comparación con las otras), al colegio. Lo bueno de llegar fue ver a mis hermanos y a mis abuelos. Llegamos un 10 de marzo. El 15 mis abuelos volvieron a sus casas (ya que estaban cuidando a mis hermanos, durante nuestra ausencia) y mi vida volvió a ser normal... pero no realmente. Volví a la escuela. El 17 de mayo de 2011, la profesora de matemática me dijo que me había venido a retirar mi papá; me asombré ya que nunca me retiran. Guardé las cosas y me dirigí con el preceptor hacia donde estaba mi papá... cuando estaba cerca, vi que estaba llorando. "¿Qué pasa pa?" "Tenemos que irnos que el abuelo falleció" 
¿Cómo explicar lo que sentí? fue un baldazo de agua fría, me sentía débil. A partir de ahí logré recuperarme, y ayudar a mi abuela a hacerlo, aunque no fue fácil.
Cuando ya logré superarlo aunque sea un poco empecé a experimentar algo que no me pasaba hace mucho.pero que ya sabía como era: comencé a sentirme incómoda con mi cuerpo y con mi persona. Ahí pasaron muchas cosas: recaídas, subidas, bajones, felicidad, pesamientos de suicidio, Abzurdah, Gloria, mis amigos. Es el día de hoy que en verdad me siento mucho mejor, y si bien cada tanto parece que todo se viene abajo, siempre encuentro algo que me haga sentir mejor. No me arrepiento de nada, de nada. Porque creo que este año más que nada fue un año de lecciones de vida. De los errores se aprende. Quiero cambiar, me está costando muchísimo, a veces no quiero hacer nada más que morirme en mis propios pensamientos, pero no lo voy a hacer. Tengo toda una vida por delante, tengo personas que me quieren y voy a aprender a quererme yo. De los errores se aprende, y estas lecciones no me las olvido nunca. 
Este fue mi 2011. 2012 te espero con los brazos abiertos a un futuro mejor :) gracias al que leyó.
Juliana.

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