viernes, octubre 28

It was love at first sight

Hace poco más de cinco meses,pisé esa ciudad maravillosa por primera vez en mi corta vida, y si tengo que decir la verdad... me enamoré. Sí, quizás nadie entienda lo que significa enamorarse de una ciudad, pero puedo confirmarles que es el sentimiento más lindo que alguien puede experimentar. Cada paso, cada respiro, cada cosa que pasa ahí adentro no te la olvidás más. Al ver fotos siento ganas de llorar, ganas de volver. 
Mi último día en Londres, fue uno de los momentos más tristes de mi vida. Estaba abandonando la ciudad de mis sueños.
Nunca en mi vida voy a olvidar Abbey Road, Hyde Park, Liberty Walk, Noting hill, Piccadilly Circus, Buckinham Palace,y todos esos lugares alucinantes que hacían mi mente volar.
Cada mañana era el mejor día de mi vida. 
¿Si quiero volver? Claro. Voy a volver, es mi próxima meta y no voy a parar hasta conseguirla.
¿Cómo no amar Londres? De allí salió la mejor música, la gente es increíble y hay una enorme combinación de culturas, los medios de transporte parecen de otro mundo. Hay algo en Londres que genera dependencia. No sé bien qué es. No sé cómo explicar todo lo que pasa por mi mente cuando pienso en esa ciudad.
Londres es mi lugar en el mundo. Estando ahí, me sentía finalmente completa. 
Ya empecé a ahorrar para volver, y si es posible, para quedarme a vivir. Sí, quiero vivir en Londres porque cada día sería el mejor día de mi vida, porque mi vida perfecta no la imagino de otro modo que no sea despertarme todas las mañanas y caminar por las calles de Baker Street. Pero por ahora lo más importante es volver. 
No voy a derramar más lágrimas porque sé que en unos años, voy a estar ahí.
Pd: gracias a mamá y a papá por hacer mi sueño realidad y por llevarme a conocer esa ciudad maravillosa. 



I LOVE LONDON. 

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